Flux

"Es en el cambio que las cosas encuentran reposo" 
                                                                   Heráclito


Esta obra ha sido compuesta para violonchelo y electrónica en 2017. Este vídeo es una improvisación hecha sobre la pieza por Paloma Carrasco López en el chelo. Fue parte del evento Luna de Octubre, encuentros AVLAB, realizado en Medialab Prado, en Madrid, en octubre de 2017.

· MATERIAL DE PRENSA

Flux es una obra para violonchelo y electrónica, esta última trabajada con el programa MAX/MSP. El chelo es tocado sobre la tercera cuerda al aire (cuerda de sol) durante toda la pieza. El sonido de este instrumento es procesado en vivo mediante la aplicación de 3 delays diferentes, cuyas frecuencias están moduladas a distancia interválica de quinta justa. El resultante sonoro equivale al de un cuarteto de violonchelos, cada uno sonando sobre una de sus cuatro cuerdas al aire (la, re, sol, do).

Conceptualmente, esta composición se basa en las ideas de lo banal, de los opuestos que se unifican en una misma entidad, y del flujo de las cosas.

La acción de poner en vibración una cuerda al aire es tan básica y primigenia que a veces puede rozar lo banal. Para mí, lo banal es aquello que se manifiesta incansablemente ante nuestros sentidos, pero que la mayoría de las veces no lo percibimos; eso que se nos ofrece en todos los lugares y todo el tiempo, y por eso mismo casi nunca lo notamos. 

En esta obra, concibo el violonchelo más como un objeto sonoro que como un instrumento de la tradición musical, y esto me suscita un mundo de posibilidades sonoras. Partiendo de un proceso gradual de descomposición del sonido de la cuerda al aire del instrumento en sus diferentes armónicos, trato de generar una fluctuación y simultaneidad entre ellos a partir de la posibilidad e imposibilidad de controlar su resultado. Mi intención es que la interpretación de la pieza se produzca a la vez entre la determinación e indeterminación. La idea es que cosas opuestas se manifiesten simultáneamente como parte de lo mismo.

Pretendo crear un flujo continuo dentro de una serie de transformaciones cíclicas entre sus componentes, que por un lado cree nuevas identidades, pero que por el otro las destruya: constantemente aparecen nuevos armónicos y nuevas sonoridades, al mismo tiempo que se diluyen o fusionan con otras. Hago que la música pase por los mismos puntos que pasó anteriormente, pero siempre de manera diferente. También establezco que el movimiento del arco sobre los diferentes puntos de la cuerda, su velocidad y presión sobre ella generen un recorrido que vaya gradualmente desde tímbricas claras y consonantes hasta otras difusas y algo más disonantes. Mi idea es que todo cambie constantemente, que todo esté sujeto al cambio, y por eso, que todo se mantenga en reposo. 

Sergio Bové








                                                          Fotos: Marília Bové